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«Un Mosquito Infatigable»

 

Un mosquito infatigable tenía a un hombre al borde de la desesperación, intentando picarlo sin piedad. Lo rodeaba por todos lados desde el aire, zumbándole en las orejas.

Entonces el sujeto se hartó y con gran rapidez atrapó con una mano a su atacante en su puño, y decidió meterlo vivo en el congelador de su nevera.

—¡Te vas a morir congelado desgraciado mosquito!» —le gritó colérico, mientras trancaba con fuerza la puerta del refrigerador de la nevera.

Al cabo de unas horas, el carcelero abrió con cuidado la puerta del congelador, esperando ver muerto a su atacante, pero se encontró con el mosquito parado haciendo ejercicios, flexionando con rapidez sus patas y su cuerpo hacia arriba y hacia abajo, diciendo concentrado:

—¡No me voy a congelar, no me voy a congelar...!






Comentarios

  1. Si lo son super infatigables...lo certificó jeje

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  2. ¡Una de las cosas que más rápido me enamoraron de tí, fue tu agradable sentido del humor y tu «amistad» con estos infatigables insectos...!

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