Hoy mientras patinaba un hombre mayor al verme pasar me expresó con buen humor: —Joven, cuando se canse me los presta. —¡Cómo no! —Le contesté; sonriéndole.
Lectura amena para degustar y quedar con ganas de más, alejada por completo de los convencionalismos, es creativa y libre, por lo tanto con estilo propio.