Esta afición hacia la fotografía erótica se remonta a mi pubertad, a las maravillosas primeras revistas para hombres que llegaron a mis manos. En aquellos días Playboy (EE.UU.) y Mayfair (Reino Unido) fueron mis ediciones favoritas. Ambas generaron referencia y preferencia hacia la fotografía profesional como medio artístico, a la impresión Ófset de maravillosa calidad (técnica que me inclinaría a estudiar Artes Gráficas y Diseño Gráfico) y fundamentalmente a la belleza perfecta e irreal de aquellas modelos (diosas de ensueño) que figuraban en sus páginas. Mi cuarto de adolescente estuvo decorado por muchas de estas impactantes imágenes, y un hecho curioso es que cuando decidí aperturar este blog, en Internet me encontré con el primer afiche que recuerdo haber desplegado de las páginas centrales con la "playmate" del mes. (Ver "Sueño Informático" ). Un hecho memorable, quizás porque nunca una imagen mantuvo semejante hermosura y poder de seducción como para jamás...
Lectura amena para degustar y quedar con ganas de más, alejada por completo de los convencionalismos, es creativa y libre, por lo tanto con estilo propio.