Acabarás flameado. Dentro de sí, llevaba un odio inaudito. Era pura hiel o peor; era hiel y cicuta; hiel, cicuta y amargo de angostura destilados y puestos a fermentar. Suena exagerado, lo sé. Pero hay momentos en que los pensamientos negativos logran ser condenadamente desagradables y abrasivos. Como cloruro de hidrógeno a punto de ser liberado por un volcán activo; todo su ser interior lo sentía venenoso y volátil. Pero había una razón muy profunda y personal, la ira había tomado el control de sus emociones. Sé que esta comparación les sonará a “Intensa Mente”, la cinta animada de Disney, aquella donde la ira es personificada por un mal encarado enanito color rojo fuego de ceño fruncido, con pantalones, cinturón y zapatos de vestir, corbata con diseño zigzagueante, y una blanca camisa con los puños arremangados, (importantísimo, porque así, al descubierto, destacaban sus fornidos brazos y puños amenazadores), siempre impaciente e irritable, propenso a de...
Lectura amena para degustar y quedar con ganas de más, alejada por completo de los convencionalismos, es creativa y libre, por lo tanto con estilo propio.