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¡Un postre demasiado rico: El Chantillí Venezolano!



Sencillo de preparar y repleto de originalidad y sabor, el chantillí venezolano es una gelatina estilo mousse (mitad gelatina, y mitad mousse para ser más específico) que tradicionalmente disfrutaba mucho comiéndola cuando era niño. Mamá lo hacía con frecuencia. Forma parte de las recetas tradicionales de nuestro país. Me alegraba muchísimo cada vez que lo preparaba, y era precisamente su elaboración y sabor de antaño, lo que me conectaba y sigue conectando muchísimo con mi esencia y antecedentes personales. Mamá usaba solo láminas de gelatina color rojo, la receta que comparto con ustedes sugiere usar las transparentes en mayor cantidad; es cuestión de colores simplemente, le quedará más o menos rosada o más roja, como elijan, deben ser 8 láminas de gelatina en total, pero de sabor quedan exactamente igual de rico. (Usar gelatina de sobre en sustitución, da un sabor distinto y desvirtúa la receta). ¡Les prometo que se sentirán como aquel experto crítico de la película animada Ratatoullie al probarlo!  



Ingredientes:
  • 1 Litro de leche entera
  • 8 Hojas de gelatina sin sabor color rojo (Ó 8 hojas transparentes + 8 gotas de colorante vinotinto)
  • 8 Huevos
  • 1 Taza de azúcar
  • 1 cucharada de vainilla
Preparación:
Lo primero que debemos hacer es separar las claras de las yemas. Las yemas las mezclamos con 1/4 de litro de leche y reservamos.
Colocamos el resto de leche a hervir y vamos disolviendo una a una las láminas de gelatina, partiéndolas en trozos. Cuando están disueltas todas, agregamos el resto de leche y yemas que habíamos reservado, azúcar y seguimos batiendo hasta que hierva. La retiramos del fuego y la dejamos reposar.
Por otro lado, hemos batido las claras a punto de suspiro, las unimos batiendo de forma rápida y vigorosamente a la leche y agregamos la vainilla (en este momento la leche no debe estar muy caliente ya que hay que evitar que las claras se cocinen)
Al estar todo bien unido, traspasamos a un molde previamente humedecido, y llevamos a la nevera por unas horas, lo desmoldamos ¡y a compartir con quien amas!













  

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