
Hace dos semanas atrás disfrutaba de un buen disco estrenado en 1989, y que
en 2023 lo relanzaron en una edición conmemorativa por sus 34 aniversario:
«Seasons End» (El Fin de las Estaciones), del grupo británico Marillion. Este buen álbum me lleva siempre hasta ese agradable año, 1989, época en que sucedieron dos
cosas muy importantes y trascendentes en mi vida: Me graduaba de Diseñador
Gráfico y conocía, por una jugada del destino, a mi futura esposa.
El diseño gráfico de la portada de «Seasons End», está basado en los 4
elementos fundamentales, agua, fuego, aire y tierra. Idea que captó siempre mi
atención. Las cuatro partes de «Un Entresijo Entre Cejas» (1997), un breve
libro autobiográfico, estaban divididas en estos mismos cuatro elementos. La
música ha sido siempre mi fetiche creativo; con ella conecto de una manera muy
profunda; es mi mayor inspiración.
Como buen melómano, me mantengo en conexión permanente con los artistas que
he descubierto y sigo fielmente desde mi época adolescente. Uno de ellos es el
neerlandés, Arjen Anthony Lucassen. Me lo «presentó» en 1999 José Musci, uno de
los dueños de una discotienda en Caracas, Ariah Records. A este excelente músico,
compositor, cantante y multi instrumentista le tengo gran admiración y respeto.
Sus distintos proyectos musicales (Ayreon, Star One, Guilt Machine, Ambeon,
Plan Nine, Stream Of Passion, The Gentle Storm o Supersonic Revolution), están repletos de artistas
invitados, ideas conceptuales muy complejas relacionadas con la ciencia ficción,
la psicodelia y el rock sinfónico. Con el paso de los años, disfrutar de sus
discos es algo natural, hacerles seguimiento a sus nuevos lanzamientos o
interactuar virtualmente con él, toda una grata experiencia.
Esta tarde, leí una breve publicación de Arjen en su sitio de Facebook,
haciendo mención de su discreta participación en el disco «Secrets of
Astrology» (2000) de la cantante norteamericana Lana Lane. Recordé de inmediato
que el mismo José Musci, me había recomendado que escuchara a esta artista.
Claro, en aquellos días, eso significaba comprar uno de sus discos solistas, y
confiar en que en verdad podría volverse en una de mis favoritas. Y no había
tenido oportunidad de hacerlo, hasta hoy.
Lana Lane ha participado en dos discos de Ayreon como cantante solista «Universal
Migrator - Partes 1 y 2» (2000), y haciendo coros en el álbum debut de Ambeon «Fate
Of A Dreamer» (2002). Su voz recuerda en su timbre al de Ann Wilson, líder de
la agrupación Heart. Así que gracias a Spotify me dispuse a escuchar «Secrets
of Astrology», del cual me atrapó su portada y concepto musical. Vemos como la
estatua de un ángel femenino de mármol se materializa, haciéndose real. Inicia
su vuelo hacia los cielos, desnuda y despreocupada, sujetando una esfera de
cristal que destella en una de sus manos. Toma impulso desde la esquina de una edificación
antigua, hecha también de mármol, dejando caer pequeños fragmentos a sus pies.
Sentado en los escalones de esa edificación, un joven intelectual, poeta, o tal
vez músico, la contempla relajado, mientras sujeta una batuta y la mueve con
sutileza hacia ella.
Disfruté muchísimo el disco y su propuesta. Busqué luego oír otro álbum, el más reciente «Neptune Blue» (2022), y también fue de mi agrado. Luego me di cuenta que Lana Lane cuenta con un recopilatorio de baladas titulado «Ballad Collection – Special Edition» (2000), con 24 canciones preciosas. Estaba trabajando muy concentrado, mientras disfrutaba de cada canción, ya que está perfectamente grabado y se escucha con una calidad soberbia. Y por tres instantes puntuales sentí el más profundo de los sentimientos de conexión emocional.
El primer momento en que sentí como si el tiempo se detuviese fue
cuando Lana Lane versionó «Goodbye Yellow Brick Road» (1973) (Adiós al Camino
de Ladrillos Amarillos), tema original de Sir Elton John, con letras de Bernie
Taupin. Una preciosa versión que me hizo erizar la piel. Avanzaron otros temas
propios, hasta que sorpresivamente empiezo a reconocer la melodía distintiva
del tema «Seasons End» (1989) de Marillion… Me desfasa por completo. La canción me desnuda
el alma como el ángel de mármol transformándose, y me toma dulcemente
elevándome de la silla, y me suspende entre sutiles momentos que parecen nubes
de algodón. Logro hacer un breve click, entre mis recuerdos dorados y la
posibilidad que la imaginación me permite rememorar…
Pienso: «¡Qué genial que eligiese estas canciones que tanto me gustan!» Las
canta e interpreta con maestría total.
El disco sigue sonando agradablemente.
Y un par de canciones después, sorpresivamente, comienzan los acordes de «When Time Stood Still» (1981) (Cuando el Tiempo se Detuvo), una canción muy poco
conocida de la fabulosa Electric Light Orchestra, la cual es mi primera
agrupación musical favorita, la que descubrí de adolescente, incluso antes que
al grupo Queen. Adoro totalmente su música y trayectoria (Y poseo toda su
colección).
A solas las lágrimas brotan de mis ojos, frescas, dócilmente; y no de tristeza o
dolor, sino de verdadera alegría y conexión íntima y personal. A través de Lana
Lane y su música, encuentro un consuelo hermoso y tierno, místico y secreto
entre lo visible y lo invisible, entre lo intangible y lo inexplicable. Las respuestas que brotan luego que transitas el duelo.
¡Así supe que mi amada esposa logró, de algún modo, expresarme hoy los
secretos más profundos y atemporales a través de esas canciones y su atenta
escucha! Así lo sentí.
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