Sencillo de preparar y repleto de originalidad y sabor, el chantillí venezolano es una gelatina estilo mousse (mitad gelatina, y mitad mousse para ser más específico) que tradicionalmente disfrutaba mucho comiéndola cuando era niño. Mamá lo hacía con frecuencia. Forma parte de las recetas tradicionales de nuestro país. Me alegraba muchísimo cada vez que lo preparaba, y era precisamente su elaboración y sabor de antaño, lo que me conectaba y sigue conectando muchísimo con mi esencia y antecedentes personales. Mamá usaba solo láminas de gelatina color rojo, la receta que comparto con ustedes sugiere usar las transparentes en mayor cantidad; es cuestión de colores simplemente, le quedará más o menos rosada o más roja, como elijan, deben ser 8 láminas de gelatina en total, pero de sabor quedan exactamente igual de rico. (Usar gelatina de sobre en sustitución, da un sabor distinto y desvirtúa la receta). ¡Les prometo que se sentirán como aquel experto crítico de la película an...
Lectura amena para degustar y quedar con ganas de más, alejada por completo de los convencionalismos, es creativa y libre, por lo tanto con estilo propio.