Navegando en la web me crucé con
unas fantásticas fotografías que per se, te hacen imaginar un futuro de
sofisticados avances en fracciones de segundos. Profundizando en ellas descubro
que se trata de un prototipo realizado por Pouyan
Mokhtharani, un Diseñador Industrial iraní que en el año 2007 se propuso crear
unos nuevos patines con los cuales ya no importarán las irregularidades del
pavimento porque no las sentiremos, y tampoco habrá que realizar mayores
esfuerzos para desplazarnos con velocidad. Disfrutaremos “otro nivel” de total
comodidad y perfección al patinar. Como
lo describiría su creador, el nuevo
modelo Mercury nos muestra aquí lo
que una buena y juiciosa aplicación de muelles de cruceros y bolsas de aire
podrían hacer tan cómodo y placentero el desplazamiento en patines; tan suave
como si estuviéramos en una bola de algodón o en una carretera hecha en las
nubes. Espero que esta idea sea comprada por algún importante fabricante de patines,
¡sería extraordinario!
I Estoy convencido, mi vida fue desde el principio una obra teatral, una gran historia llena de personajes interesantes y complejos. Como la de muchos otros seres humanos, pero, en mi relato personal, algunas escenas estarían marcadas por emociones y sentimientos intensos, contradictorios y capaces de dejar en mi alma una marca imborrable. Porque Alfredo Enrique Mambié Fernández, fue un hijo bienamado y resguardado por los primorosos cuidados de una madre sobreprotectora, exigente y preciosista en los mínimos detalles (moral, conducta, salud, higiene, ortografía, espiritualidad, modales y un largo etc.), y por un padre sabio, cercano y estable que quiso formarme como un hombre de bien desde mi niñez, mostrándome, desde que tengo uso de razón, la belleza de las cosas simples y valiosas de la vida; valorar la importancia de portarse bien y obrar de buena fe hacia los demás, con respeto, tolerancia, buena voluntad y consideración. Dando siempre el ejemplo con tus acciones. Ambos, ...






Admiro sobremanera iniciativas como estas, ¡en verdad los alemanes se las traen! Que pena que hasta ahora sea sólo un prototipo. ¡Y hasta el nombre el perfecto!
ResponderEliminarRectifiqué la nacionalidad del amigo Pouyan, no es alemán, si no de Tehran, capital de Irán. Todo quedó en verso, ja,ja
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