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¡Un postre demasiado rico: El Chantillí Venezolano!

Sencillo de preparar y repleto de originalidad y sabor, el chantillí venezolano es una gelatina estilo  mousse (mitad gelatina, y mitad mousse para ser más específico) que tradicionalmente disfrutaba mucho comiéndola cuando era niño. Mamá lo hacía con frecuencia. Forma parte de las recetas tradicionales de nuestro país. Me alegraba muchísimo cada vez que lo preparaba, y era precisamente su elaboración y sabor de antaño, lo que me conectaba y sigue conectando muchísimo con mi esencia y antecedentes personales. Mamá usaba solo láminas de gelatina color rojo, la receta que comparto con ustedes sugiere usar las transparentes en mayor cantidad; es cuestión de colores simplemente, le quedará más o menos rosada o más roja, como elijan, deben ser 8 láminas de gelatina en total, pero de sabor quedan exactamente igual de rico. (Usar gelatina de sobre en sustitución, da un sabor distinto y desvirtúa la receta). ¡Les prometo que se sentirán como aquel experto crítico de la película an...
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Los Tres Cangrejos (Mi primera fábula)

Hace ya muchas lunas, en el alto delta del río Nilo, tres jóvenes cangrejos jugaban a la guerra, correteando a sus anchas una espléndida y soleada ensenada. Sus lustrosas armaduras escarlata centellaban entre las prístinas aguas, a medida que atravesaban ágilmente grandes cúmulos de verdes manglares, cual si fuesen descomunales puentes que interconectaban el fondo del río con la superficie. Un primer cangrejo expresó:  —¡Vean y admírenlas! ¡Nuestras tenazas son poderosas espadas de doble hoja, cuya fuerza nos fue otorgada por el mismísimo Sobek, dios de estas aguas, para hacernos invencibles ante nuestros enemigos! —Apenas expresó su cualidad especial, comenzó a agredir con fingida fiereza a sus dos otros contrincantes. Sus jadeos y empujones de lucha imaginaria y el sonido seco al chocar una contra otra, le brindaba plena veracidad a su revelación.  Un segundo cangrejo alzó la voz exclamando:  —¡Los dioses han decidido hacernos criaturas aún más poderosa...

«Encantado por una Sirena»

Aquella noche logré besar a una sirena... Sus cabellos ocultaron su rostro, pero me hicieron sentir sus dulces labios, su cálido aliento y su melodiosa voz, mientras todo mi cuerpo flotaba relajado en aquellas tranquilas aguas; justo ahí supe que estaría atrapado por siempre, disfrutando de sus divinos encantos sobrenaturales.   A Noris C., mi amada, la musa de este micro relato.  

«Un Mosquito Infatigable»

  Un mosquito infatigable tenía a un hombre al borde de la desesperación, intentando picarlo sin piedad. Lo rodeaba por todos lados desde el aire, zumbándole en las orejas. Entonces el sujeto se hartó y con gran rapidez atrapó con una mano a su atacante en su puño, y decidió meterlo vivo en el congelador de su nevera. —¡Te vas a morir congelado desgraciado mosquito!» —le gritó colérico, mientras trancaba con fuerza la puerta del refrigerador de la nevera. Al cabo de unas horas, el carcelero abrió con cuidado la puerta del congelador, esperando ver muerto a su atacante, pero se encontró con el mosquito parado haciendo ejercicios, flexionando con rapidez sus patas y su cuerpo hacia arriba y hacia abajo, diciendo concentrado: —¡No me voy a congelar, no me voy a congelar...!

En honor a los 50 años de un gran clásico: Wish You Were Here de Pink Floyd

Wish You Were Here   (1975) fue g rabado cuando Pink Floyd se encontraba en la cima absoluta de su popularidad gracias al superventas  The Dark Side of the Moon  (1973). Tanto s u estructura como sus letras y sus melodías son tan magníficas, tan impresionantes en todos los sentidos, y a la vez tan originales e imaginativas, que la escucha de este disco de principio a fin es un placer que no decae con los años. Como los clásicos del cine,  Wish You Were Here  ha superado con creces los rigores del óxido y las telarañas, y sigue vivo como un icono de la mejor época de la historia de la música popular. Y para demostrarlo, (y celebrarlo) su sello disquero reeditó en 2011 nuevas ediciones del álbum, de las cuales, la que llamó más mi atención por el proceso de grabación, fue la hecha en SACD (Súper Audio CD). Nada más excitante que saber que algunos grandes grupos son privilegiados y disponen tanto del apoyo de su público como de la industria que los respa...

«Un 24 de agosto, hace 11 años atrás»

  Hoy mientras patinaba un hombre mayor al verme pasar me expresó con buen humor: —Joven, cuando se canse me los presta. —¡Cómo no! —Le contesté; sonriéndole.   

«Cuando el Tiempo se Detuvo»

  Hace dos semanas atrás disfrutaba de un buen disco estrenado en 1989, y que en 2023 lo relanzaron en una edición conmemorativa por sus 34 aniversario: «Seasons End» (El Fin de las Estaciones), del grupo británico Marillion . Este buen álbum me lleva siempre hasta ese agradable año, 1989, época en que sucedieron dos cosas muy importantes y trascendentes en mi vida: Me graduaba de Diseñador Gráfico y conocía, por una jugada del destino, a mi futura esposa.     El diseño gráfico de la portada de «Seasons End», está basado en los 4 elementos fundamentales, agua, fuego, aire y tierra. Idea que captó siempre mi atención. Las cuatro partes de «Un Entresijo Entre Cejas» (1997), un breve libro autobiográfico, estaban divididas en estos mismos cuatro elementos. La música ha sido siempre mi fetiche creativo; con ella conecto de una manera muy profunda; es mi mayor inspiración. Como buen melómano, me mantengo en conexión permanente con los artistas que he descubierto y sigo fie...