Nada me pudo haber complacido más que descubrir recientemente, que la obra artística de H.R. Giger, tuvo gran influencia en la carrera del veterano ilustrador español Luis Royo. ¡Y que Giger y Royo han tenido gran repercusión en mi manera de entender y apreciar el arte y las imágenes, incluso en pleno proceso de aprendizaje y formación como Diseñador Gráfico, hace ya 38 años atrás!
Y es que, en esos lejanos inicios, fui poco a poco conociendo y descubriendo el portafolio de distintos artistas visuales internacionales: Milo Manara, Roger Dean, Rodney Matthews, Frank Frazetta, entre otros. El más controversial y oscuro me fue revelado por uno de mis profesores del Centro Artístico Villasmil de León, el recordado Josu Calvo (Q.E.P.D.); artista, dibujante, ilustrador, muy buen pedagogo y amigo.
Tuve el privilegio de enamorarme de este noble oficio gracias a sus enseñanzas y buenos ejemplos. (Sin despreciar al resto de los excelentes profesores). ¡Siempre que podía, y su horario se lo permitía, Josu entraba a las aulas y se unía en el debate de apreciar las entregas, sin importar que la clase no la estuviese dando él! (Aerografía, por ejemplo). Y expresaba públicamente (cuando se lo permitían) sus opiniones y recomendaciones, con mucho respeto, buen humor e interés genuino.
Recuerdo que un grupo de alumnos nos animamos a ir a su casa a pasar la tarde. Descubrimos su taller, sus trabajos e influencias. Adoraba ilustrar con lapiz y carboncillo. Sus dibujos eran (en ese momento), escenas de indígenas venezolanos e interpretaciones de la mitología que en la selva venezolana, las distintas tribus o etnias conocen de manera oral. ¡Fabulosa experiencia!
De su biblioteca personal me prestó el famoso libro de H.R. Giger «El Necronomicon» (1977), un recopilatorio visual, impactante y fascinante a la vez, que me abrió la mente y me hizo apreciar parte del trabajo gráfico de este destacado artista suizo, quien fuese en esos años descubierto por el director norteamericano Ridley Scott, para la creación del espeluznante xenomorfo, la famosa criatura de «Alien, el Octavo Pasajero», incluida en su película de terror espacial estrenada en 1979.
El diseño del xenomorfo se basó en la criatura que aparece en el cuadro «Necronom IV», de este enigmático libro. Encontré en Youtube un interesante micro (subtitulado), que revela los pormenores e impactantes imágenes de esta publicación tan controversial. ¡Después de tantos años continúa siendo para mí, una referencia visual absoluta!

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