Ir al contenido principal

«Tres Relatos Extraordinarios»

 

Relato I

En la tercera parte de la película animada «Madagascar», aparece un personaje bastante singular, un tigre circense llamado Vitaly. Vitaly es un tigre ruso muy intimidante, grande y corpulento, que se especializaba en atravesar aros pequeños en un acto portentoso, nunca antes visto. Sin embargo, una vez Vitaly se quemó el pelaje al intentar atravesar un aro diminuto prendido en fuego, y desde entonces ha tenido miedo a volver a realizar su espectáculo. Eso sí, llegó a reconocer avergonzado que, para ejecutar su sorprendente acto, siempre había lubricado su pelaje con acondicionador para el cabello, pero esa última vez había usado aceite inflamable, y por tal razón había quedado abrasado accidentalmente.

En casa tenemos adoptada a una perra adulta llamada Laila. Tiene mucho de pastor holandés, por su pelaje corto gris oscuro con sutiles pintas blancas. Parece una torta marmoleada. Laila es lista, sumisa, obediente y bastante inteligente. Comparte con nosotros en casa durante todo el día. Por las noches la dejamos en el patio, bajo techo, en el jardín interno, pero a ella quedarse sola ahí no le gusta nada, en lo absoluto.

El 24 de diciembre en la madrugada, Laila se volvió la versión femenina del tigre Vitaly. Supongo que observando como nuestros dos gatos entran y salen fácil y cómodamente por la ventana del cuarto de mi hija, que da a ese mismo patio interno. La reja que resguarda la ventana está llena de arabescos que uno piensa que, tal como los aros de Vitaly, son extremadamente pequeños, demasiado angostos para que un cuerpo tan grande pudiese ser capaz de atravesarlos. Pero no.

No le hizo falta usar ni aceite ni acondicionador. Ni tampoco fue una sola vez sino en dos ocasiones. La última logré verla entrar con mis propios ojos y pensé: «¡Increíble! ¡Laila hizo, sin dudas, un acto circense al puro estilo ilusionista del tigre ruso de Madagascar!»

 

Relato II

Al enterarme en 2023 que el 11 de abril de 2024 la excelente agrupación canadiense Saga, vendría a presentarse por sexta vez en concierto, me alegró mucho. Soy seguidor de su carrera desde que era adolescente. Y continúo siendo gran admirador y coleccionista de su música a mis 57 años. Ellos han desarrollado una agradable discografía, manteniéndose vigentes y activos por más de cuatro décadas, sin embargo, acá en Venezuela su público mayoritariamente apuesta es por sus éxitos y temas más populares y nostálgicos. ¡Pero la idea de disfrutar una vez más de su música y energía en directo, me tenía muy entusiasmado! Los he visto cuatro veces en vivo, además sus discos y videos en concierto son una delicia. 

Así que planifiqué llevar a cabo un nuevo proyecto y poder recibir una entrada económica extra que me permitiese asistir modestamente con un acompañante a ese evento. Estaba dispuesto a brindarle la entrada, con una sola condición: tener ganas de disfrutar de un buen concierto y si conocía a Saga, mucho mejor. Tuve en lista a tres candidatos. Solo que esperaba poder cuadrar la agenda y tener la certeza del pago.

Lo que no deseaba bajo ninguna circunstancia era asistir a ese concierto solo.

 

Pasaron rápidamente las semanas. Y los meses. Llegó abril en un «abril y cerral de ojos». En esos días finalicé el proyecto, fue aprobado, y pude elaborar la factura. El pago iba a ser gestionado por una de las empresas involucradas, que inusualmente no es mi cliente directo. Eso ocasionó un retraso en el proceso administrativo. Tristemente el ansiado pago llegó el 16 de abril, 5 días después del concierto de Saga en la concha acústica de Bello Monte.  

Poco tiempo después, me reuní con un proveedor, quien realiza impresiones y solo nos conocíamos telefónicamente. Es dueño de una imprenta y al vernos en persona, fue bastante abierto y receptivo conmigo. Al percibir su aspecto jovial y gran vitalidad le pregunté instintivamente:

—Javier, ¿a ti por casualidad te gusta el rock?... ¿Fuiste a ver a Saga?...

—No vale. No fui. ¡Tenía 4 entradas de cortesía que me regaló la empresa que los trajo y las perdí! Estuve incluso buscando entre mis cosas los discos viejos de ellos que tengo guardado para que me los firmaran. ¡Yo no fui para esa vaina porque no encontré con quien ir y no deseaba asistir solo! ¿Tú fuiste Alfredo?...

—No. Por esa misma razón. No quería ir solo. Y porque no alcancé reunir a tiempo para adquirir dos entradas y lo suficiente para los viáticos. Esa era mi intención. La plata llegó, pero en diferido.

No pude evitar empezar a sonreír ante aquella ironía de la vida.

—¡Chico, de haberlo sabido, te habría invitado!...

—¡Caramba! ¡Gracias! Es bueno saberlo Javier, será para una próxima vez. —Le respondí, soltando una involuntaria carcajada al asimilar su confesión.

 

Relato III

Una modesta empresa desarrolladora de videojuegos norteamericana llamada «Riot Games», decidió encargarle la posible creación de una serie de animación a dos jóvenes emprendedores, basada en su exitoso juego multijugador en línea llamado «League Of Legends». Ambos chicos eran Christian Linke y Alex Yee.

«League Of Legends» posee un gran número de personajes propios, con distintos atributos, poderes y habilidades. Su gran éxito mundial se debió a que es un juego para disfrutarlo por equipos y en partidas en línea, a través de Internet, las cuales se van desarrollando de manera muy dinámica en distintos mundos. Mis dos hijos no fueron la excepción de conocer los más mínimos detalles sobre ese fascinante universo de fantasía y ser asiduos jugadores durante años.

La serie en cuestión se llamó «Arcane». Realizaron 2 temporadas de nueve episodios cada una, con un estilo gráfico impresionante que contaba con la fusión de la animación 2D combinada con la 3D y un particular tratamiento de dibujo digital a mano alzada que de inmediato les hizo merecedores de los mayores elogios por su hermoso y artístico acabado. El estudio contratado es francés, y de una plantilla de 5 empleados, pasaron a cientos de ilustradores en nómina, tras el arrollador y merecido éxito de la serie. Fortiche Production, pasó de ser un pequeño y casi anónimo estudio creativo, para transformarse, gracias a su trabajo tan revolucionario y vanguardista, en referente mundial de la animación digital actual.

«Arcane» apenas logró mostrar alguno de los muchos personajes y mundos que coexisten en el videojuego, la cual explora de una manera muy acertada, los intríngulis y motivaciones de un universo rico en emociones e historias contrastantes y muy interesantes. El presupuesto aprobado le dio a esta serie un maravilloso desarrollo tanto visual como argumental. Y todos los responsables en su creación pusieron todo su empeño para ofrecer a la audiencia un trabajo muy digno, profesional y disfrutable.

Ekko y Powder son dos de los personajes que mejor desarrollo argumental tuvieron. Ekko adquiere el conocimiento para lograr controlar el tiempo. Es un poder único que le permite retroceder un máximo de cuatro segundos, cualquier momento vivido. Por su parte Powder, es una chica muy introvertida, sensible e insegura que ama construir objetos ingeniosos y arreglar maquinarias defectuosas. Sus vidas estarán interrelacionadas desde niños. Llegarán a enamorarse al alcanzar ambos la adolescencia. Pero su destino no estará escrito para que terminen juntos para siempre. Al menos, no en el mundo que ellos conocen y los vio nacer llamado Zaun.

Adoro el nivel de cuidado, coherencia narrativa y amor a los detalles que esta serie hizo gala. Powder al crecer se caracteriza por su actitud errática, inestable e impulsiva. Su inmadurez y falta de fortaleza emocional la harán transformarse en Jinx, una peligrosa chica, impredecible y muy ágil, con una capacidad para crear y utilizar ingeniosos dispositivos explosivos como nadie. Sus encuentros con Ekko adulto siempre serán intensos, fugaces y llenos de adrenalina pura.

En un universo alternativo, Ekko encuentra a Powder y descubre que ahí, en ese mundo, ella no llegará a transformarse en Jinx, pero a él no le es posible permanecer sino un breve instante. Por eso, cada momento de felicidad que comparte conscientemente con ella, lo retrocede, ralentiza y revive por cuatro segundos y a esa misma velocidad de cuatro cuadros por segundo. Así los animadores de Fortiche Production, llevaron al nivel sublime, una de las relaciones más bonitas, memorables y extraordinarias, jamás contadas hasta la fecha, en mi humilde opinión.


Comentarios

Entradas populares de este blog

«Rara Avis» ¿De qué va Pichones de un Escritor?

  I Estoy convencido, mi vida fue desde el principio una obra teatral, una gran historia llena de personajes interesantes y complejos. Como la de muchos otros seres humanos, pero, en mi relato personal, algunas escenas estarían marcadas por emociones y sentimientos intensos, contradictorios y capaces de dejar en mi alma una marca imborrable. Porque Alfredo Enrique Mambié Fernández, fue un hijo bienamado y resguardado por los primorosos cuidados de una madre sobreprotectora, exigente y preciosista en los mínimos detalles (moral, conducta, salud, higiene, ortografía, espiritualidad, modales y un largo etc.), y por un padre sabio, cercano y estable que quiso formarme como un hombre de bien desde mi niñez, mostrándome, desde que tengo uso de razón, la belleza de las cosas simples y valiosas de la vida; valorar la importancia de portarse bien y obrar de buena fe hacia los demás, con respeto, tolerancia, buena voluntad y consideración. Dando siempre el ejemplo con tus acciones. Ambos, ...

«Un Mosquito Infatigable»

  Un mosquito infatigable tenía a un hombre al borde de la desesperación, intentando picarlo sin piedad. Lo rodeaba por todos lados desde el aire, zumbándole en las orejas. Entonces el sujeto se hartó y con gran rapidez atrapó con una mano a su atacante en su puño, y decidió meterlo vivo en el congelador de su nevera. —¡Te vas a morir congelado desgraciado mosquito!» —le gritó colérico, mientras trancaba con fuerza la puerta del refrigerador de la nevera. Al cabo de unas horas, el carcelero abrió con cuidado la puerta del congelador, esperando ver muerto a su atacante, pero se encontró con el mosquito parado haciendo ejercicios, flexionando con rapidez sus patas y su cuerpo hacia arriba y hacia abajo, diciendo concentrado: —¡No me voy a congelar, no me voy a congelar...!

«Amor Metalero»

  —De verdad lo siento mucho amor... No me gusta para nada Nirvana, ni Metallica, y muchos menos Slayer, Venom o System Of A Down. Tampoco Pantera o Anthrax. Sin embargo, estoy dispuesto a volverme de cada una su más fiel seguidor; seré desde hoy su fan más destacado. Porque estoy claro lo mucho que a ti te gusta ese estilo de música, cómo te relajas, te hace feliz y al mismo tiempo te renueva y da energías. Incluso, es capaz de borrar tu mal humor.  Vibrar en tu misma sintonía, toda frenética e intensa es lo que realmente quiero alcanzar.  ¡Poder disfrutar juntos de tus locas bandas favoritas!... ¿Qué te parece?... —¡Bebé, yo no solo escucho Thrash Metal o Grunge! ¡Me mata el Metal Core y el Black Metal brutal!... ¡Lo más heavy del Metal extremo! —¡No esperaba menos de ti! ¡Hoy mismo renuncio al seminario!... ¡Al diablo los dos años de Filosofía y los tres años de Teología! ¡La carrera eclesiástica puede esperar!... ¡Te amo! —Aguarda. ¿Y si renuncias a ser sacer...