Ir al contenido principal

Papelón con Limón (Segunda Temporada – Episodio 7)

 


Pasó cierto tiempo para encontrarme con un nuevo tema al que hacer referencia en esta serie de Papelón con Limón. Llegó por sorpresa, sin avisar, como pasa con las cosas que merecen mención especial por parte de este servidor.

Más allá de ese ruido mediático que pulula en Internet con los nuevos lanzamientos cinematográficos, éste en particular llamó poderosamente mi atención por el hecho que anunciaba ser una nueva versión del famoso libro de Bram Stoker «Drácula», centrada específicamente en uno de sus capítulos, «Bitácora del Capitán», el cual relata el particular y siniestro viaje del afamado conde dentro de su sarcófago junto a otras 24 cajas llenas de tierra de su natal Rumania, a bordo de la embarcación rusa «Deméter», la cual lo trasladaría clandestinamente en 1897 desde Transilvania hasta Londres, Inglaterra sin que sus tripulantes ni el propio capitán sepan, de momento, la presencia, identidad ni intenciones de este siniestro pasajero.

Nunca podré olvidar el modo tan particular que me hice fan de este autor y su fabulosa obra. Fue en 1998, hace 25 años. El destino me llevó a trabajar en una Agencia llamada PUMA Publicidad, muy organizada y de agradable ambiente, formal y con clase. Tenía apenas un año empeñado en transformarme en un Escritor, por lo que me propuse leer con más ahínco, atento a absorber la mayor cantidad de buenas obras posibles.

Un día, al pasar por uno de los pasillos de esta Agencia, me percaté que una de mis nuevas compañeras se encontraba profundamente concentrada leyendo. Su lectura la tenía totalmente absorta, estaba literalmente sumergida dentro del libro. Su expresión y estado mental era tal que, con la debida discreción, busqué leer el título de ese fascinante y misterioso libro de carátula roja y letras en dorado: Era «Drácula», de Bran Stoker.

Mi reacción fue de extrañeza. Nunca antes lo había leído. Las versiones hollywoodenses habían apartado mi opinión acerca de este personaje, subestimando sus orígenes y calidad. Además, las historias de terror, no habían sido (hasta ese momento), temática de mi interés. Por cosas del destino, la chica que leía «Drácula» vino a coincidir conmigo un mediodía en la recepción de la Agencia, justo cuando la venía a buscar un chico muy educado y formal, recién llegado de España, su nombre era Willmer Colmenares.

Willmer Colmenares resultó ser una persona encantadora, inteligente, generosa y un gran anfitrión. (Además de ávido lector). Por cosas del destino, unas semanas después de que nos presentaran en la Agencia, coincidimos una mañana al tomar ambos el mismo Metrobús que nos llevaría a enterarnos que éramos vecinos cercanos (vivíamos sin saberlo, a pocas calles en la misma urbanización). Ese día supe que mi compañera había aceptado su recomendación literaria y que él era el dueño de aquel ejemplar de «Drácula», el cual pudo referirme con total emoción, explicándome que se trataba de un libro fascinante, muy bien escrito que merecía ser leído y disfrutado.

—¡Cuando Carola lo termine te lo presto Alfredo! ¡Con mucho gusto, joder!      

Y así fue.

«El Último Viaje de la Deméter» es una agradable y disfrutable película, que una vez que conoces y has disfrutado el libro y su contexto original, puedes llegar a admirar y darle su merecido crédito. Pude enterarme que los estudios Universal llevaban 20 años organizando el relanzamiento de sus personajes de horror clásicos, (Drácula, El Hombre Invisible, La Momia, El Hombre Lobo y Frankenstein), con la intención de establecerlos tal cual los universos de Marvel y DC Comics, en que varias historias independientes lograsen conectar a cada uno en una película final que los presentase en conjunto.

Hubo intentos fallidos, cambios de directrices hasta que se dispusieron a crear este nuevo film, dirigido por el afamado director noruego André Øvredal. Si bien la libertad creativa le ha llevado a presentar un nuevo personaje principal, considero de forma muy personal que la película respira el mismo aire gótico, intrigante y cautivador de la obra literaria, y que como bien debemos aceptar, el final es apenas el principio.

Las características de este legendario ícono del cine desde sus inicios («Nosferatu» (1922) fue la primera vez que se versionaba y no les fue posible colocarle «Drácula», por decisión de la viuda del propio autor que se negó a venderles los derechos), el vampiro inmortal por antonomasia, mitad hombre, mitad monstruo, ser demoníaco con poderes sobrenaturales y sobre humanos, pero también con sus limitaciones y soledad eterna. Hollywood ha buscado modernizar este clásico, esta leyenda literaria de la cultura popular. Esta vez lo han hecho con buen criterio.

Espero conocer mucho más luego de la llegada del Conde Drácula a Inglaterra. Su travesía por los Dardanelos a bordo de la embarcación Deméter le ha permitido fortalecerse y alcanzar sus macabros propósitos.

Alguien debe hacerle frente, detenerlo. Pero es mejor que no lo haga solo. 





 

 


Comentarios

  1. Dios! De dónde sacas esas ideas y esos nombre? Qué relatos más geniales. Empiezas a leer y vas encontrando puntos de coincidencia.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Estimado Luigi, la vida se encarga de darnos siempre una pista clara de las circunstancias que nos conectan con las personas adecuadas en el momento adecuado. Nada de lo que describí en este texto es ficcional. Son mis simples vivencias que casi siempre han tenido ese grato elemento de ser así, únicas y extraordinarias. Las fotos que usé para este post , por darte un ejemplo, me las facilitó un gran amigo (Alex de Sosa) al que le recomendé ver la película, porque es colega Diseñador y además dueño y admirador de la novela de Stoker. Cuando todo encaja, pues la creatividad fluye.

      Eliminar

Publicar un comentario

Entradas populares de este blog

«Rara Avis» ¿De qué va Pichones de un Escritor?

  I Estoy convencido, mi vida fue desde el principio una obra teatral, una gran historia llena de personajes interesantes y complejos. Como la de muchos otros seres humanos, pero, en mi relato personal, algunas escenas estarían marcadas por emociones y sentimientos intensos, contradictorios y capaces de dejar en mi alma una marca imborrable. Porque Alfredo Enrique Mambié Fernández, fue un hijo bienamado y resguardado por los primorosos cuidados de una madre sobreprotectora, exigente y preciosista en los mínimos detalles (moral, conducta, salud, higiene, ortografía, espiritualidad, modales y un largo etc.), y por un padre sabio, cercano y estable que quiso formarme como un hombre de bien desde mi niñez, mostrándome, desde que tengo uso de razón, la belleza de las cosas simples y valiosas de la vida; valorar la importancia de portarse bien y obrar de buena fe hacia los demás, con respeto, tolerancia, buena voluntad y consideración. Dando siempre el ejemplo con tus acciones. Ambos, ...

«Un Mosquito Infatigable»

  Un mosquito infatigable tenía a un hombre al borde de la desesperación, intentando picarlo sin piedad. Lo rodeaba por todos lados desde el aire, zumbándole en las orejas. Entonces el sujeto se hartó y con gran rapidez atrapó con una mano a su atacante en su puño, y decidió meterlo vivo en el congelador de su nevera. —¡Te vas a morir congelado desgraciado mosquito!» —le gritó colérico, mientras trancaba con fuerza la puerta del refrigerador de la nevera. Al cabo de unas horas, el carcelero abrió con cuidado la puerta del congelador, esperando ver muerto a su atacante, pero se encontró con el mosquito parado haciendo ejercicios, flexionando con rapidez sus patas y su cuerpo hacia arriba y hacia abajo, diciendo concentrado: —¡No me voy a congelar, no me voy a congelar...!

«Amor Metalero»

  —De verdad lo siento mucho amor... No me gusta para nada Nirvana, ni Metallica, y muchos menos Slayer, Venom o System Of A Down. Tampoco Pantera o Anthrax. Sin embargo, estoy dispuesto a volverme de cada una su más fiel seguidor; seré desde hoy su fan más destacado. Porque estoy claro lo mucho que a ti te gusta ese estilo de música, cómo te relajas, te hace feliz y al mismo tiempo te renueva y da energías. Incluso, es capaz de borrar tu mal humor.  Vibrar en tu misma sintonía, toda frenética e intensa es lo que realmente quiero alcanzar.  ¡Poder disfrutar juntos de tus locas bandas favoritas!... ¿Qué te parece?... —¡Bebé, yo no solo escucho Thrash Metal o Grunge! ¡Me mata el Metal Core y el Black Metal brutal!... ¡Lo más heavy del Metal extremo! —¡No esperaba menos de ti! ¡Hoy mismo renuncio al seminario!... ¡Al diablo los dos años de Filosofía y los tres años de Teología! ¡La carrera eclesiástica puede esperar!... ¡Te amo! —Aguarda. ¿Y si renuncias a ser sacer...