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Papelón con Limón (Segunda Temporada – Episodio 2)




Siempre me ha encantado describir el efecto fascinante que ha producido en mi vida un trabajo creativo. Y más cuando se trata del resultado de una obra literaria como «Tarzan» (1912-1965), del escritor norteamericano, Edgar Rice Burroughs.

Al investigar pormenores sobre la vida y obra de este afamado creador, descubrí que encontró en la escritura creativa un modo ingenioso de ganarse la vida, al buscar una mejora en su economía familiar. Estuvo casado en dos ocasiones y tuvo tres hijos. De joven trabajaba como mayorista de sacapuntas para lápices. Estuvo enlistado en el ejército un breve tiempo, pero fue dado de baja al ser diagnosticado de un problema cardíaco. Años más tarde fallecería a los 74 años por un infarto agudo de miocardio. Pese a esa dolencia vivió para lograr grandes sueños.

Tarzan es la obra de Burroughs más popular y es reconocida como ícono cultural. Fue concebida como una serie de 24 episodios. Curiosamente, fue gracias a la visión comercial de Burroughs, que tanto la historia como sus personajes, fueron publicitados en todos los formatos existentes de la época (yendo en contra de la opinión de los especialistas que consideraban que esta acción haría competir a cada medio entre sí). Burroughs no desaprovechó el éxito de su historia, y al igual que empresarios posteriores como George Lucas, supo en dónde estaba el verdadero negocio y aprovechó la creciente demanda, la cual se extendió por todo el planeta.

Tarzan fue tremendamente popular en el cine, la radio, la televisión, en tiras cómicas, incluso en las revistas gráficas de baja calidad de aquel entonces llamadas “Pulp Fiction”, las cuales fueron antecesoras de los comics. Contrario a los designios de los especialistas del marketing, Edgar Rice Burroughs logró fundar su propia compañía de publicaciones y llegó a comprar una modesta mansión en Los Ángeles, California a la que llamó «Tarzana».

La obra de Edgar Rice Burroughs es bastante amplia, es considerado uno de los autores estadounidenses más prolíficos del siglo xx. La misma comprende numerosos volúmenes dedicados a la ciencia ficción, novelas acerca del viejo oeste y relatos históricos. En 2003 fue incluido en el Salón de la Fama de la Ciencia Ficción y la Fantasía. Bien merecido.

En cuanto a su legado, puedo decir que adoré la versión de «Tarzan» creada en 1999 por Disney Studios como película y desarrollo de personajes animados, utilizando y mezclando de manera magistral, tanto la técnica de animación tradicional, como la generada por computadora. A esto debemos sumarle su estupenda y memorable banda sonora, creada e interpretada por el músico británico Phil Collins. Adoro la profundidad del mensaje de cada canción, el exquisito buen gusto a nivel musical y la genialidad de haberse encargado de cantar él mismo sus propias composiciones en cinco idiomas. Una de esas maravillosas canciones le permitió a Phil Collins ganar un Oscar, por mejor tema original para una película animada en el año 2000.

Recuerdo lo mucho que disfrutamos verla en familia, primero en el cine, durante su estreno, luego en casa en formato VHS, DVD, incluso en Streaming. Mi hijo tuvo su figura de acción de Tarzan de Disney, sus cinco años lo celebramos con una enorme piñata, ¿adivinen de cuál personaje?... En fin, la banda sonora en CD tampoco podía faltar. ¡Siempre nos emocionamos al oírla! ¡Es genial!

Lo maravilloso es reconocer que el deseo de un hombre común, quien decidió dedicarse a la escritura creativa con amplias expectativas, buscando mejorar lo ya creado, no solo logró el milagro, sino que también transformó la historia, la industria y el imaginario colectivo, haciendo inmortal su legado.



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