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Sobre Venus y otras diosas que muchos veneramos


Desde épocas remotas, la imaginación y la ensoñación de la humanidad hacia seres fantásticos, dioses y entidades sobre naturales ha formado nuestra historia y folclore, dando color y ricos matices a cada una de las distintas culturas que habitan y coexisten en nuestro planeta. La invención de estas deidades fabulosas y su representación simbólica, calificadas en la mitología de cada región es fascinante. Con el paso del tiempo se popularizaron, afianzaron y mantuvieron viva la llama de su encanto y misterio; quizás porque ellas en sí mismas son la representación más profunda y elemental de nuestra idiosincrasia, pero también el modo más básico y ancestral de percibir nuestra frágil existencia, ante la magnificencia del universo y las fuerzas invisibles que lo controlan. 

Los romanos la llamaron Venus, los griegos Afrodita, era la diosa del amor, la belleza y la fertilidad. Entre sus tantas representaciones artísticas la más famosa, sin dudas, es la creada por el excelente pintor italiano Sandro Botticelli, en cuyo cuadro inmortalizó a la mítica diosa en el momento justo de su nacimiento. La cantidad de versiones, variantes, incluso parodias de esta obra, se pueden apreciar en Internet, como claro testimonio de su gran influencia en la cultura popular y contemporánea, porque este cuadro es una de las pinturas más icónicas y representativas de la belleza y también de la veneración hacia el ideal del amor y el abrumador magnetismo femenino. Fue controversial y transgresor para la época.


En el año 2003, tuve la fortuna de conocer a Simone Simons, para aquel entonces una jovencita cantante, quien con apenas 18 años recién cumplidos, comenzó una carrera musical ascendente y exitosa como la voz principal y la imagen de la agrupación neerlandesa de Metal Sinfónico Epica. Su álbum debut titulado "The Phantom Agony" muestra a Simone Simons, como una modelo clásica, enmarcada entre objetos simbólicos e iconografía renacentista. Su melodiosa voz mezzo soprano, literalmente me enamoró. Domina e interpreta muy bien el canto lírico, y su belleza física fue un adicional para de inmediato rendirle total veneración. Es un disco fascinante. Con una versión en directo totalmente de lujo.  


Epica sobresalió rápidamente en el panorama musical mundial por el altísimo nivel de sus discos y presentaciones en directo. Cada obra musical suya siempre está acompañada de complejas composiciones orquestales y fastuosos arreglos corales. La voz e imagen de Simone Simons, es un grato contraste entre los elementos luminosos y los emocionalmente dramáticos y oscuros de este estilo en particular. ¡Acá muestro uno de los primeros fondos de escritorio diseñado en 2006 como un modesto fanart!  


En 2008 Epica visitó mi país Venezuela por primera vez. (Repitieron en 2009) Vinieron a promocionar su tercer disco en estudio titulado "The Divine Conspiracy" (2007). Un disco cuya portada impactaba por contar con una muy sensual y llamativa Simone, quien causó por supuesto, gran revuelo por su atrevimiento, pero dejando muy en claro que había aceptado a ser la modelo de este gran trabajo musical, por considerarlo artístico, conceptual, serio y para nada vulgar. Júzguenlo ustedes mismos. Sin dudas, que emana mucho o más que la Venus de Botticelli, según mi humilde opinión, guardando claro las distancias, y luego de haber escuchado y apreciado todo el disco y su concepto artístico. 



Lo que admiro más de la música y trayectoria de Epica es que no se han tranzado en buscar en cada disco agotar una sola faceta o una misma fórmula. Todo lo contrario, su evolución y búsqueda de nuevos territorios ha sido constante. Tanto es así, que se han visto obligados a sustituir a ciertos integrantes en distintas épocas en buenos términos. Son un grupo que se ha esforzado por veinte años en conquistar un público, ofreciendo grabaciones de muy alto nivel y espectáculos en directo soberbios. Acá está uno de sus conciertos dados en Francia durante el Hell Fest 2022. ¡Magnífica y memorable presentación! 

Según cuenta la leyenda, a  Sandro Botticelli, lo cautivó la inquietante belleza de Simonetta Vespucci, quien fuese para el artista una constante inspiración en sus obras y la modelo que le sirvió de referencia para crear varias de sus obras más admiradas (incluyendo su famosa Venus). En lo personal, Simone Simons es también mi representación del ideal inalcanzable, de la belleza idealizada, incluso de la hermosa condición de la fertilidad y el maravilloso milagro de ser madre. 


Es posible que a sus padres les haya cautivado esta representación o trasfondo de la obra del "Nacimiento de Venus", y de algún modo, mucho de lo que nos transmite y emociona a quienes la admiramos, se puede reconocer como una reencarnación del mito de Venus en su versión moderna; una musa promovida por sus virtudes, a ser diosa indiscutible del Metal Sinfónico.  

 

"El Renacimiento de Venus", un fondo de escritorio (wallpaper) de regalo, en honor al arte en todas sus manifestaciones, particularmente al expresado en cada disco de la agrupación Epica junto a su emblemática cantante Simone Simons



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