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Papelón con Limón (Episodio IX)


En 1897, hace ciento veinticinco años atrás y frente a un público expectante, se llevaría a cabo el estreno de la famosa obra “Cyrano de Bergerac” en el Teatro de la Porte Saint-Martin en Francia. Este drama heroico dividido en cinco actos, fue brillantemente escrito en verso por el poeta y dramaturgo francés Edmond Rostand, y está inspirado en algunos pasajes de la vida real del pintoresco protagonista galo del mismo nombre, quien también fue escritor, dramaturgo y poeta doscientos años antes.

Edmond Rostand estudió derecho pero no llegó a ejercer esta profesión. En 1890 conoció y se casó con una poetisa y dramaturga llamada Rosemonde Gérard. Tuvieron dos hijos Maurice y Jean. Es muy probable que su matrimonio le propiciara dedicarse más de lleno al arte de la escritura. En esta etapa, Edmond Rostand logró su primer éxito con la comedia teatral titulada “Les Romanesques” estrenada en 1894. Anteriormente ya había escrito su primera obra teatral y un primer volumen de poemas, entre 1888 y 1890, sin embargo, sería el rotundo éxito de “Cyrano de Bergerac”, lo que en verdad le traería la máxima gloria y su consagración como autor de renombre.

Algo extremadamente curioso que sucedió aquella estresante noche del estreno, minutos antes que alzaran el telón fue que, tras bastidores, un nerviosísimo Edmond Rostand, en plena crisis de identidad artística, reunió a su elenco en privado para personalmente pedirles perdón por haberlos involucrado en tan riesgoso proyecto al que todos habían apostado.

Al caer el telón, un público eufórico y extasiado, permaneció de pie aplaudiendo por veinte minutos ininterrumpidos. “Cyrano de Bergerac”, la obra teatral que posteriormente llegaría a ser versionada en óperas y centenares de películas a nivel internacional, le brindó a partir de ese gran día, prestigio y fortuna a Edmond Rostand. Incluso el ministro de gobierno francés lo condecoró con una Orden de Honor esa misma noche, muy satisfecho y emocionado.

Este fin de semana pude disfrutar en casa de la más reciente de esas versiones cinematográficas, titulada simplemente: “Cyrano” (2021). Descubrí que esta cinta viene a ser la adaptación de un musical que alcanzó previamente éxito en Brodway, y que incluso, dos de los actores principales del mismo repetían sus roles en esta película. Dicho musical fue escrito por Erica Schmidt, en 2018. ¿Qué tiene de especial esta escritora?... ¡Ser la esposa en la vida real de Peter Dinklage, el protagonista tanto del musical como de la adaptación fílmica! Ambos se casaron en 2005, y al igual que Edmond y Rosemonde, tienen dos hermosos hijos.

La cinta en verdad me cautivó, por la apropiada dirección artística, y sin dudas, por el muy buen logrado desempeño narrativo de las canciones, las bellas coreografías y sentidas interpretaciones en cada una de las partes de la trama. “Cyrano” fue dirigida por el británico Joe Wright, el mismo director de la exitosa cinta “Orgullo y Prejuicio” (2005). ¡Me encantó el gran tributo que le brindan al arte de escribir! Y haber propuesto que el defecto físico del protagonista no fuese poseer una grotesca y prominente nariz, sino, sufrir de enanismo. Así es, Peter Dinklage es uno de los pocos actores de Hollywood que a pesar de su corta estatura, ha demostrado gran talento y un desempeño destacado en los últimos años. Muchos lo recordarán en su papel de Tyrion Lannister, en la famosa serie de HBO “Juego de Tronos”. Peter nació con acondroplasia, causa habitual de enanismo. Su estatura es de 1,35 metros. A pesar de ello, con dignidad y criterio, se ha labrado poco a poco una reconocida carrera artística. ¡Ahora me imagino lo inspirado que debe haberse sentido interpretando este papel escrito por su esposa!

A mí me conmovió mucho la escena en que Cyrano se encuentra con Roxanne en privado, y él está esperando todo emocionado de ella una inesperada y por demás apasionada confesión de amor. Las expresiones faciales que logra transmitir el actor al escucharla hablar, son en verdad extraordinarias y dignas de elogio. De la alegría a la tristeza, del júbilo al discreto desencanto, del amor intenso al dolor más profundo y silencioso en el mismo momento, en un breve instante. Una hermosa y poética escena, de las pocas que no necesitó de canciones ni mayores elementos narrativos, para volverse en sí misma memorable y única. Aunque el fuerte de la película son las letras de las canciones. ¡Preciosas todas!

Puedo finalizar diciendo que esta cinta es una grata experiencia sensorial, musical y literaria para quienes podemos todavía sentir el arrebato que nos produce llevar nuestras emociones más profundas resguardadas, porque sabemos que cuando somos valientes y consecuentes con lo que el amor nos inspira, nada es más rotundo, hermoso y trascendente como lo es escribir y expresar en poéticas palabras lo que nuestro corazón enamorado siente ¡y demostrarlo con hechos!

Si gustas, te invito a disfrutar de “Cyrano” dando clic aquí.

Comentarios

  1. Maravilloso escrito, voy a ver la película, yo conozco la historia de Cyrano, conmovedora, hay muchos por ahí, gracias.

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