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Una dura realidad vivida con personajes imaginarios




Me encanta disfrutar de buenas historias, singulares y también escribirlas. Sé que lo segundo es bastante difícil, y por tal razón, encuentro muy motivador poder reseñar una muy especial y memorable cuando la encuentro y me sirve de inspiración. "Palabras en las Paredes del Baño" (2020), es una destacada película inspirada en la novela juvenil de la escritora norteamericana Julia Waltson. (El libro se titula Mensajes en las Paredes del Baño). Julia es poseedora de una maestría en Escritura Creativa en la Universidad de Chapman y de una licenciatura en Historia en la Universidad de California en Irvine. Ella vive con su esposo e hijos en Huntington Beach, California, ¡siendo muy afortunada en lograr que su libro fuera transformado en una recomendable película por el talentoso Nick Naveda!

"Palabras en las Paredes del Baño", es una estupenda historia, que afronta de una manera muy seria y creativa un tema bastante álgido, reflexivo e interesante: la esquizofrenia juvenil. La película podría parecer en apariencia una historia convencional y de poca profundidad, pero luego de verla en familia, me dispuse a investigar las opiniones y pormenores porque muy pocas veces me sorprendo, emociono y consigo entrar en un carrusel tan amplio de emociones como cuando la disfruté. ¡Me encantó!

Y es porque la historia presenta con suma solidez la historia del protagonista, un tímido estudiante llamado Adam, quien desde los 12 años vive atormentado por extrañas voces y extravagantes alucinaciones, después de un grave incidente los médicos le diagnostican esquizofrenia. A los 16 años, con el apoyo de su madre Beth y el marido de ella, Paul, comienza un tratamiento clínico con una droga experimental. Lentamente, las cosas parecen mejorar. Las alucinaciones todavía lo acompañan pero él puede delinear lo que es real y lo que no, dado a que con los grandes recursos visuales del cine nos permite ver y apreciar ambos mundos, el real y el imaginario. Adam convive con tres particulares (y encantadores) personajes imaginarios, que simbolizan los lados tiernos, posesivos y defensivos de su personalidad.
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Sobrellevar su terrible enfermedad en una escuela tradicional le genera rechazo por parte de sus compañeros, obligándolo a cambiar abruptamente a mitad de año a una escuela católica de prestigio, ahí conocerá a Maya, una alumna destacada que lo apoya con su nivel académico dándole clases particulares, de quien poco a poco se enamora y a quien siempre busca ocultarle su padecimiento, estimulándolo a superarlo con determinación y mucho ingenio. ¡Él ama cocinar y aspira estudiar arte culinario, pero lograr afrontar su difícil condición será un gran desafío personal! Toda la oscuridad, inseguridad, miedos y pesimismo están muy bien representados, incluso la mala disposición hacia la pareja de su madre; en contraparte, las maravillosas y mágicas situaciones que suceden dentro de la mente humana y cómo se entremezclan las emociones y situaciones psicológicas que envuelven a los personajes reales e imaginarios, hacen de "Palabras en las Paredes del Baño" una delicia de principio a fin, con sólidas actuaciones, una destacada producción con un mensaje rotundo y aleccionador. ¡Altamente recomendable!



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