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Un País Insólito: VN-Z.L.A. (Capítulo XXVII)



Un País Insólito: VN-Z.L.A.
Novela inédita escrita por Alfredo E. Mambié F. ©2017

(Manuscrito Final)


Código de registro: 1801315637436 (Safe Creative)

Nota Importante: Los personajes y situaciones descritas en esta obra literaria merecen ser respetadas y ser consideradas propiedad intelectual de su creador. Sí desean difundirla, respaldarla o referirla de cualquier manera, incluso brindarle apoyo económico, promocional o editorial, el autor en persona se los sabrá agradecer.  amambie@gmail.com 

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VE-26-02-2167

Pese a haberla identificado, saber dónde se encontraba y monitoreado su rutina diaria, pasaron cuatro días antes que GG Navas consiguiese hablar cara a cara con la ahora agente especial Victoria Gutiérrez. La preparación y entrenamiento inicial para aquella misión fue muy ardua e intensa. La chica recibió inducción con métodos avanzados de aprendizaje y técnicas súper efectivas biotecnológicas denominadas “Plan Alfa”, aunque le había favorecido bastante, tanto su excelente preparación física como intelectual. Ella decidió aceptar aquel gran reto, ayudar al Cuerpo de Inteligencia Policial a capturar a Randy Carrasquel, lograr culminar lo que su hermana no había podido, y arriesgar todo lo que fuese necesario por resguardar a Micael de las posibles represalias de aquel desquiciado. Por lo tanto, y al menos durante el tiempo que durase esa investigación, Viki "la prepago" había desaparecido.

“Guille” fracasó los primeros tres intentos de contactarla, debido a que Viki confundió su interés de verla con un típico acoso. Tanto su sobrino Micael como ella, siempre estaban fuertemente custodiados, pero su persistencia, y un suceso inesperado, permitió al maestro de obras persuadirla a escucharlo.

GG Navas, como todo buen venezolano, era un hombre altamente sociable. No tardó mucho en ganarse la buena voluntad del personal de seguridad del edificio del C.I.P. Y aunque a estos funcionarios no les estaba permitido revelar información clasificada o romper los protocolos internos, con pequeños detalles bastaron para ayudarlo a precisar su rutina diaria al merodear las adyacencias.

—Si quieres llegar hasta esa hembrota, cuadra primero con el chamo que siempre está con ella. —Le expresó tajante uno de los vigilantes del estacionamiento aquel domingo en la tarde, cuando a eso de las cinco, logró verlos abandonar discretamente el edificio. Micael siempre estaba enganchado a sus espaldas, en aquella nueva eolimoto policial. Era un vehículo impresionante, mucho más robusto, blindado y potente por sus avanzadas mejoras en cuanto a motor, dimensiones y accesorios. “Guille” pilló una breve conversación entre Micael y una jovencita bastante alta, cuya piel emanaba una florescencia azulosa, con aspecto escuálido y huesudo. Intercambiaron palabras justo en las adyacencias, al parecer por petición del muchacho, quien indicó conocerla y quiso saludarla. Viki frenó la eolimoto cerca de donde había aparecido la nueva amiga de Micael. 

—Tía ella es Hannah. Nos conocimos hace poco aquí mismo, en la sala recreacional del C.I.P.

—¡Hola Hannah, mucho gusto! —Viki desde la eolimoto le extendió la mano y se la estrechó con energía. La niña le sonrió con timidez expresándole: 

—¿Puedo ver tu rostro, por favor?... —La pregunta fue hecha con sutileza. 

—¡Claro! —Viki activó la orden y el reluciente visor de su casco se disolvió, permitiendo reconocer la identidad de la chica. Tanto su eolimoto como su uniforme eran color negro, con detalles puntuales en azul y blanco. La belleza de Viki resaltaba mucho más ahora.

—¡Guao! ¡Eres preciosa! Pensé que serías como Micael, o como yo… —Era evidente la marcada diferencia estética entre ellos dos y Viki. La agente especial lo percibió al instante, y reaccionó tal cual le había sido enseñado durante su preparación intensiva.

—Hannah, debes saber que Micael es muy especial para mí. Su apariencia desaparece una vez que lo conoces y sabes cómo es él. Sí te das cuenta, actualmente convivimos con personas muy diferentes, y lo que las define realmente son sus buenas acciones, no cómo lucen. Él me contó sobre ti y el nuevo grupo que conoció, y me alegra mucho, créeme. 

—Tienes razón. Creo que me entró curiosidad. ¡Veo que ya recuperaste tu enlace NBN!... —La afirmación salió directa al rostro disforme y sonrojado de Micael, quien llevaba puesto de nuevo sus lentes especiales. 

—Disculpen la interrupción. Ya la señorita, digo, la agente policial me conoce y antes que vuelva a mal interpretar mis intenciones, deseo pedirle tan solo un instante. Ve esto, por favor.

—Viki reconoció al instante a GG Navas. Tomándole de la mano, “Guille” la miró a través de sus visores unos segundos, activando una Neurobioconexión con ella, Viki reaccionó con desconfianza, pero instintivamente volteó hacia la nítida imagen que aparecía pausada en su dispositivo NBN con total nitidez. Impactada apenas tuvo chance de reaccionar y responderle.

—¿De dónde sacaste eso? ¿Por qué insistes en seguirme?... —Ya en ese mismo momento, “Guille” había sido rodeado por un par de drones custodios que, amenazadoramente, lo apuntaban desde el aire. Micael y Hannah habían quedado paralizados en la acera completamente mudos. El hombre simplemente alzó hacia arriba ambos brazos indefenso.

—Aguarden. Conozco a este hombre. Yo me haré cargo. —Viki saltó como una gacela de la eolimoto y se plantó frente a GG Navas, enfundada en su aerodinámico uniforme. Los drones rompieron formación, alejándose solo un poco de la escena. 

—¡Vaya que sí te ves bien vestida así! —Con los brazos aún extendidos, “Guille” piropeó a Viki, susurrándole con picardía. Luego volvió a ponerse muy serio, y con cara inofensiva miró hacia la cámara de los drones. Luego con valentía y sinceridad le expresó:

—¡Tengo información muy valiosa sobre ti y un encuentro tuyo en el Hotel Gran Humboldt, Viki, en la suite presidencial! ¡Debo advertirte que estás en peligro de muerte! ¡Créeme! 

—Me estás confundiendo. Eso es imposible. —Viki dudó, y al mismo tiempo sabía que aquella confesión podría estar relacionada con su hermana y ser de vital ayuda. Por lo que decidió darle a “Guille” la oportunidad de explicarle. 

—Tengo pruebas. Si me lo permites te las mostraré. —“Guille” la miró con absoluta devoción y sinceridad. 

—Está bien. Entremos a este local. Los chicos pueden sentarse aparte mientras tú y yo hablamos. —Viki aguardó a que Micael y Hannah entraran y luego tras de ellos indicó en cuáles mesas podrían cada pareja estar. El lugar era tranquilo y acogedor. En ese momento no había muchas personas, además, el servicio automatizado les favoreció conversar con privacidad. GG Navas activó la función de video compartido a su visor NBN, así Viki y él pudieron ver y oír toda la secuencia de su trance neoespiritista al unísono. El rostro de Viki era de asombro absoluto.

—Nunca conversamos mucho sobre el tema. Pero luego de aquella última noche, practiqué un ritual de neosantería, a favor de las almas de aquellos dos infelices que asesinaron frente a nosotros en el Bar, ¿recuerdas?...

—Sí, recuerdo haberte dicho quiénes eran. ¿Y tan sólo con sus nombres lograste esta conexión?... ¡Es fascinante y también tan irreal…! ¿Cómo has logrado este video? Sabía que los japoneses ya habían desarrollado cierta tecnología capaz de escribir por imágenes de voz, leer la mente, pero esto; esto va mucho más allá. 

—¡Sí, muchísimo más! La neosantería, Viki, permite identificar a sus practicantes los sucesos pasados de aquellos que han muerto y de los responsables también, créeme. El ritual funciona a través de un sofisticado casco de realidad virtual basado en ese principio, pero nuestras creencias y emociones entran en juego. Logras un acceso momentáneo al umbral entre la vida y la muerte. Por alguna extraña razón, me ha sido revelado un evento futuro que te involucra. ¿Ves lo que te pasaría si vas a esa cita?... Mi reacción fue inmediata. ¡Necesito protegerte, Viki! 

—Te lo agradezco. Sólo que esa no soy yo. Aunque sea idéntica a mí. 

—¿No? ¡Mírala bien, por favor! Sus movimientos, su figura… Eres tú.

—No, “Guille”. Es mi hermana gemela, se llamaba Clementina. Ella era un agente especial encubierto. Has logrado verla tal cual era, antes de sufrir su malformación genética, eso me ha dejado intrigada. Viki y yo dejamos de ser idénticas prácticamente desde que Micael nació. Micael es el muchacho con quien ando; mi sobrino. 

—¿Malformación, agente encubierto?... ¡Ah! ¡Vaya! Eso ahora lo explica. He logrado colarme entonces en los sucesos previos a su muerte. Cuanto lo siento. —GG Navas dirigió la vista hacia la mesa contigua donde Hannah y Micael conversaban, mientras tomaban absortos unas merengadas. Los chicos hacían una bonita pareja alienígena. Tras los ventanales se podían ver a los drones patrullando en la acera. Luego volvió a enfocarse en Viki.

—¿Y has entrado a la policía para investigar estos sucesos?...

—Sí. Me han pedido ayudarles a atrapar a los responsables. Además que me han advertido que el sujeto que contactó Clementina es Randy Carrasquel, un peligroso criminal que podría tomar represalias contra Micael, así como lo hizo contra mi hermana. El muy desgraciado ordenó su ejecución a esa extraña pelirroja. Tu grabación tal vez me permita identificar a esa mal nacida. 



—Aguarda. Porque tú y yo nos conocemos, y has decidido confiar en mí, te he mostrado esta prueba mística. Pero el resto de la policía no debe y tampoco aceptará este video como evidencia. La ley no valida este tipo de procedimientos exotéricos; aunque me consta que ya hay muchos que han apoyado sus declaraciones en estos rituales. Los creyentes en la neosantería nos resguardamos. Ir directo hacia Randy Carrasquel es muy riesgoso, tú lo sabes.

—Clementina estuvo muy cerca pero alguien la delató. Pudo haber sido ZC, su exesposo. Debo encontrarlo e interrogarlo. La policía me explicó que fue él quien conocía y trabajaba para Carrasquel, permitiéndole a mi hermana acercársele. De todos modos, agradezco tu preocupación. Estoy preparada y dispuesta a enfrentarlo. 



—Puedes contar con mi ayuda extra, si estás de acuerdo. —Viki sonrió muy levemente.

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