Un País Insólito: VN-Z.L.A.
Novela inédita escrita por Alfredo E. Mambié F. ©2017
(Manuscrito Final)
Código de registro: 1801315637436 (Safe Creative)
Nota Importante: Los personajes y situaciones descritas en esta obra literaria merecen ser respetadas y ser consideradas propiedad intelectual de su creador. Sí desean difundirla, respaldarla o referirla de cualquier manera, incluso brindarle apoyo económico, promocional o editorial, el autor en persona se los sabrá agradecer. amambie@gmail.com
VE-09-02-2167
La discreta orgía desatada por Randy Carrasquel en las solitarias arenas de los médanos de Coro fue solo un ensayo, un precalentamiento apenas, ya que su ingenio y perversidad eran tan confusos y contradictorios como su propio apodo. El temido narcotraficante, conocido tiempo después como “Serpiente”, había logrado años atrás brillantes aportes científicos, y también generar gran controversia entre el gremio académico por sus propuestas radicales para la definitiva transformación de la neurobiociencia en una nueva doctrina religiosa. La complejidad y alcance de esas posibilidades eran fascinantes, sin dudas, pero el criterio y la visión de para aquel entonces, extravagante neogurú, generó entre los que repudiaban sus ideas, que el destino de Randy Carrasquel sufriera una irreversible transformación.
—Haberme dedicado con tanto ahínco a perfeccionar las propiedades destacables de la Perovskita, logrando que lo convirtiesen en un componente vital para los sistemas de telecomunicaciones de nueva generación, me ha llevado a convencerme que los nanominerales, en especial éste, son la clave para mejorar las neurobioconexiones actuales y conseguir ese estado de gracia y plenitud superior.
—La muerte nos conduce a la eternidad. Ella es tan solo el despertar de un largo sueño.
—¡Así es, ZC! Si las propiedades superconductoras de la Perovskita, descubierta por los rusos siglos atrás, nos llevaron a fabricar conexiones ultrarrápidas y al desarrollo de la NBN, siendo la Perovskita un mineral bastante raro pero común en nuestra corteza terrestre, ¡imagínate esos avances ahora, con este formidable mineral inédito! —Randy Carrasquel estaba eufórico. Alzaba orgulloso sobre su cabeza, como si de un santo grial se tratase, un fragmento de la curiosa piedra mineral que había sido desenterrada de un meteorito hallado en Chile. Él en persona, había supervisado su extracción, sobornado y alcanzado su objetivo, al relacionarse y negociar con delincuentes y traficantes del mercado negro. No había sido tarea fácil. Lograr sus propósitos lo fueron arrastrando inexorablemente hacia el terreno de la perdición y los bajos fondos. Distintos mafiosos latinoamericanos se habían logrado apoderar de los codiciados fragmentos, nadie sabía a ciencia cierta cuántos existían, ni el infame rastro de sangre que generaban, cuando aumentaba su demanda por el impulsivo decreto que se expandía por los canales oscuros de la NBN por ubicar a un nuevo y excéntrico dueño a quien arrebatárselo. Los gobiernos buscaban resguardar los hallazgos de esta índole, dado a que por mucho que se había logrado aprender del cosmos, un objeto extraterrestre inédito a nuestro alcance, se transformaba en las manos y mente visionaria de Randy Carrasquel, en una poderosa y peligrosa arma. Para muchos el universo continuaba siendo, la única vía para comprender y encontrar las respuestas fundamentales. Aquel misterioso meteorito representaba para él una señal divina del más allá, la llave celestial para acceder a sus secretos más profundos, una caja de Pandora, la cual “Serpiente” destaparía con total convicción, ofreciéndosela a toda la humanidad.
Los medios públicos informativos y un sector influyente del gobierno intentaron degradarlo, difamándolo. Randy Carrasquel buscó entonces encubrir sus propósitos, sin dejarles claro cuáles eran sus verdaderas intenciones a corto plazo: competir con la NBN y generar un medio poderosísimo para controlar a las masas, basado en el furor del fanatismo religioso. Luego de llegar a ser un propulsor de innovaciones tecnológicas y científicas, con un coeficiente intelectual muy desarrollado, “Serpiente” desafiaba ahora a esa élite, cual un nuevo mesías, enfrentándose a las altas cúpulas del poder mediático e informático, estremeciendo sus cimientos, por lo que intentarían en breve tiempo, decapitar y sepultar su temible amenaza.
—¿Puedes creerlo? Los medios policiales han empezado a definirme como un temido narcotraficante. Lo que en verdad me divierte, porque las propiedades bioquímicas básicas que se logran extraer del mineral alienígeno son exactamente eso, una muy sofisticada biodroga. Pero mis detractores ignoran sus otras maravillosas cualidades.
—¿Puedes creerlo? Los medios policiales han empezado a definirme como un temido narcotraficante. Lo que en verdad me divierte, porque las propiedades bioquímicas básicas que se logran extraer del mineral alienígeno son exactamente eso, una muy sofisticada biodroga. Pero mis detractores ignoran sus otras maravillosas cualidades.
—Por esa razón era que necesitabas reunir la mayor cantidad posible de fragmentos del asteroide, supongo.
—Vuelves a acertar, ZC. Últimamente esas dosis de Deggial, te han vuelto más perceptivo. Fíjate lo curioso de ese novedoso componente: no lo hayas en grandes proporciones dentro de la misma roca, es necesario manipularlo y ponerlo en contacto previamente con nuestro éter y energía personal durante un tiempo bastante largo para lograr potenciar sus propiedades más fascinantes. Y si hay algo con lo que podremos contar ahora que se ha abierto ese portal llamado Spacehole, es eso; tiempo, estimado ZC.
—¿Cómo vamos a aplicar esas nuevas propiedades en los implantes? Aquella vez que lo intentaste para lograr recuperar la movilidad de tu hija, fallaste. —“Serpiente” fulminó con la mirada a su subordinado, aquello no era mentira, pero dentro de él su fracaso seguía siendo una herida a carne viva.


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